El dibujo, en un sentido amplio, es su principal línea de investigación, aunque no la única, ya que la pintura y la escultura también están presentes en su obra. Le gustan los materiales simples, a veces frágiles, reciclados o poco convencionales, sobre los que opera la magia de la transformación, que cambia la apariencia, el significado y el valor de toda esa  materialidad. Pero tiene que parecer fácil, como un juego.

Ángela Nordenstedt nos traslada a una suerte de paisaje oriental hibridado con los jardines de Monet. Contaremos además con la posibilidad de “elegir nuestro propio paisaje” algo insólito e inédito, que se plantea como juego entre la artista y el público.