De nuevo el grabado se hace protagonista en La Calcografía, Moisés Yaguës nos invita a reflexionar a través de una obra fresca y divertida, pero de gran profundidad. 

Tras una apariencia fresca y lúdica, aflora una punzante ironía, que se refleja en la elección de los títulos, que son como pequeños textos que acompañan a cada obra. Unas obras inteligentes y ácidas en las que el autor reflexiona sobre la condición humana, las relaciones personales y los problemas sociales.