Ana Pastor defiende el derecho a la infelicidad y a la disconformidad como una forma de desobediencia al sistema. En su obra, de marcado carácter multidisciplinar, utiliza indistintamente técnicas como la performance, video, dibujo, instalación o fotografía, destacando el uso de la ironía y el sarcasmo como estrategia para llegar al espectador. 

La artista realizará la performance Antropometrías 2016: Reinterpretando a Klein. Busca reinterpretar la obra de Klein desde una óptica contemporánea, pasando tanto artista o director como músicos a ser mujeres, y otorgando al cuerpo masculino el estatus de objeto artístico. El color también cambiará, de azul a rojo. El azul con que las modelos se embadurnaban es un color tradicionalmente asociado a la masculinidad en la cultura occidental, así como el rojo que usarán los hombres en este caso, se asocia a la feminidad por su relación con la sangre menstrual.

Se trata pues, de utilizar un cambio de polaridad en la obra para intercambiar los papeles tradicionalmente reservados a artista y objeto artístico, incitando al espectador a la reflexión.