MIGUEL ÁNGEL FÚNEZ

PERRUS, GATUS Y PATUS

Del 29 de marzo al 24 de abril / 2019

 

 

Miguel Ángel Fúnez. Madrid, 1988.

Licenciado en Bellas Artes por la UCM (Premio Extraordinario Final de Carrera) y Máster en Investigación en Arte y Creación. UCM. Este artista lleva a sus espaldas una prometedora trayectoria con numerosos premios, selecciones y becas. Sus obras están en prestigiosas colecciones como la Diputación Provincial de Cáceres, la Fundación Fernando Mª Centenera Jaraba,  la Colección del Sureste. CCOO, la Real Academia de Arte e Historia de San Quirce y por supuesto en colecciones privadas.

Inmerso en el paciente trabajo de la recolección de imágenes, cuya procedencia comprende desde archivos digitales de distintas fuentes accesibles, hasta otras que bien han sido tomadas como objeto físico, Miguel Ángel Fúnez, prescribe el sentido de las mismas construyendo así un nuevo discurso sobre la extorsión animal. Discurso que, al mismo tiempo, afecta el terreno del arte en la medida que su ejercicio de yuxtaposición, de superposición y de solapamiento, dialoga con esas estrategias tan recurrentes dentro del ámbito de la estética postmoderna, que supone un rebasamiento de algunos conceptos tradicionales del propio arte.

En Perrus, gatus y patus, personajes animados instalados en el imaginario colectivo son destrozados, manipulados y recompuestos organizando un divertido comentario que contiene diferentes matices en torno a las prácticas biotecnológicas, así como claras alusiones a la extorsión humana sobre el mundo animal y los cambios climáticos.

Despedazados e injertados sin piedad, estos seres, construyen su propia fábula de la cual se extrae una dilatada moraleja en clave ecológica planteando, al mismo tiempo, un debate que ante todo dialoga sobre los límites de la imaginación en las formas del mundo natural, donde los conceptos de “perversión” y de “ironía” se conjugan postulando un enunciado crítico que narra algunas de esas situaciones conflictivas acerca de la invasiva (y colonial) presencia humana en el ámbito natural.

De todo ello resulta una cartografía de imágenes paradójicas que han sido intervenidas, manipuladas y reproducidas de nuevo. Un continuo deshacer de los procesos que permiten el acceso a la pintura y los distintos elementos que construyen el dibujo animado, reorganizándolos, surgiendo así nuevas conexiones con la ficción.