LUIS SALABERRÍA

 

Málaga, 1965.

 

Artista formado en los 80 en un Madrid revolucionado por lo cultural. Entra la facultad de Bellas Artes y su paso por numerosos talleres del Círculo de Bellas Artes, impartidos por grandes artistas, hace que su formación sea una alquimia de saberes única.

 

La petite morte es un término que hace referencia a la pérdida de consciencia o desvanecimiento que se produce después del orgasmo. Ese instante, esa concentración de melancolía o percepción de transcendencia, me ha parecido siempre una experiencia análoga a lo que se puede llegar a sentir durante la creación artística. 

 

57 pequeñas muertes es el título de esta muestra donde presenta cerámicas recientes, acompañadas con dibujos, pinturas y esculturas, en pequeño formato, realizadas desde finales de los ochenta. Lo infantil, el dibujo animado, el “minimal”, el “art brut”, la ilustración erótica o la imagen religiosa son influencias presente en su trabajo y  ha querido que estén representadas en las piezas de esta exposición.

 

Luis confirma; “seguiré trabajando con el concepto de ornamento y lo abyecto. Presentaré jarrones que remiten a formatos clásicos de decoración rococó, a lo vegetal  y  la anatomía. La excreción y lo genital se relacionan con lo kitsch de la porcelana de Meissen o de Capodimonte. Flores como esfínteres, vulvas y cicatrices. Lo orgánico como amenaza y la naturaleza como lo contrario del orden. Barroco y caos frente  a clasicismo y orden. Un jarrón es un contenedor de muerte. El cuerpo es también un contenedor de abyección, de belleza, de creatividad”.

 

Las obras se reflejan unas en otras, el tiempo y las formas se diluyen.

 

Hay piezas de sus primeras exposiciones con la galería Juana de Aizpúru (1991) y del periodo en que es becado por la Junta de Andalucía y la Casa de Velázquez en Madrid (1991-1992). Serigrafías para la carpeta “Lugar imaginario destinado a las solteras” (2004) o dibujos realizados para la edición del libro “Romantisme & Saucisse” (2005). También hay obras que formaron parte de series como “El alma se me engrasa”, “Amanerado y espeso” o “Lo profundo en el ojo” que se expusieron en muestras como “La cicatriz interior” (1998), “Arte termita contra elefante blanco”(2004) o “Nulla die sine línea. Dibujo español contemporáneo” (2010).