LA CALCOGRAFÍA PRESENTA OBRA GRÁFICA

La primera muestra con la que la galería abre su trayectoria no es casual que tenga como eje la obra gráfica y que para ello haya aglutinado bajo sus focos a los cinco profesores de grabado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Salamanca. La doble faceta del local como galería de arte y taller de grabado así lo exigía.

Capitaneados por José Fuentes, Catedrático de Dibujo y Grabado, Concha Sáez, Mª Reina Salas, Antonio Navarro y Carlos Pérez nos ofrecen una panorámica del estado de la gráfica en Salamanca. Diversidad de técnicas, materiales y visiones nos acercan a sus muy diferentes universos artísticos.

José Fuentes, actualmente investigando los procesos de creación mediante dibujo digital, nos sorprende con la crudeza de la lucha en su nueva serie Cuerpo a Cuerpo. Su interés por diferentes peripecias humanas y situaciones de la sociedad actual, que expresa a través de complejos ejes narrativos, sitúan al espectador en contextos imaginarios de una gran riqueza metafórica.

Concha Sáez refleja ficciones derivadas de los efectos que nos producen las cosas investigando temáticas relacionadas con la identidad, la construcción de las emociones o la compleja naturaleza humana. Nos presenta dos grabados a la punta seca sobre zinc de la serie Las Flores del Mal. Obras con apariencia de puzles o territorios quebrados; espacios interiores de individuos fracturados y atravesados por sus historias.

Por su parte Mª Reina Salas, que incorpora en su trabajo lenguajes alternativos a los tradicionales en la gráfica; electrografía, imagen digital, soportes alternativos e instalación son parte sustancial de su obra, presenta en La Calcografía una estampa perteneciente a la serie Las Huellas del Agua. Ríos, afluentes, gargantas, el agua va “grabando” en su recorrido itinerarios de vida.

Como consecuencia del trabajo previo en sus series Los Abismos del Alma y Ensö, Antonio Navarro nos trae cuatro piezas de El Inicio del Silencio. El color negro aparece en su obra de manera recurrente por sus cualidades plásticas excepcionales y su intensidad tonal. Abandona el color en busca de la esencia, el trazo y la pureza del símbolo. O como muestra de paisaje sonoro, dándole el valor de silencio a una negra en música.

Finalmente Carlos Pérez centra su trabajo en los campos de la serigrafía y el grabado, destacando el uso de la serigrafía digital, medio que utiliza para filtrar a través de un prisma crítico e irónico experiencias personales, estéticas, sociales o políticas. En Mi Jardín Mexicano la forma animalizada de una flor tropical convertida en módulo, repetido 87 veces, conforma una nueva imagen icónica eterna: un cráneo humano. México y su dualidad de lugar maravilloso y terrible a la vez en estado puro.

La muestra permanecerá desde el día 23 de Septiembre  hasta el 20 de Octubre de 2016. En el horario habitual de La Calcografía.